Uno de los espacios naturales que más me han llamado la atención es el Geoparque de Granada. Se trata de un lugar semidesértico, donde abundan las cárcavas, ramblas y barrancos típicos de los llamados badlands (término que en inglés significa tierra mala o baldía). Sobre todo me ha impactado el silencio que puede percibirse en el interior de estos parajes. Da la sensación de volver a un lugar salvaje que aún no ha sido descubierto. En la imagen adjunta puede verse un atardecer en el desierto de Gorafe.