Cada día, los últimos rayos de Sol terminan de iluminar las cumbres de Sierra Nevada. Normalmente esto sucede sobre las montañas más altas, la Alcazaba (a la izquierda) y el Mulhacén (a la derecha). Despacio, durante unos escasos minutos la sombra de la Tierra dará paso a la hora «azul» mientras la temperatura se desploma, generando un aire frío y húmedo que invita a refugiarse y seguir el acontecer de la noche.