La escarcha se produce cuando el rocío nocturno se congela por las bajas temperaturas. Este fenómeno suele producir en el amanecer de los días invernales. El rocío surge cuando el vapor del aire, por la frialdad nocturna, se condensa y se convierte en gotas que aparecen sobre distintas superficies. El propio frío luego hace que esas gotas se transformen en escarcha. En la imagen puede observarse este fenómeno sobre arbustos en el PN Sierra de Baza (Granada).