Su singularidad se debe al hecho de estar horadada por multitud de dolinas, la zona alta de la ambas sierras forman un karst de grandes dimensiones. Es de destacar que el paisaje esta horadado de torcas, dolinas y sobre todo del Lapiaz. Todas estas formas geomorfológicas son debidas a la rápida disolución de la roca caliza por el agua de lluvia. La altitud de este paraje alcanza los 1.750 metros de altitud siendo frecuentes los días de nieve en invierno, así como el fuerte viento que ha dado lugar a la implantación de una red de aerogeneradores que se han instalado por doquier en este magnífico enclave natural.