Entre las localidades de Galera y Castillejar (Geoparque de Granada) se pueden observar muchas colinas con una morfología singular, ya que son de afiladas aristas y con formas muy peculiares debido a dos factores principalmente: el clima árido y la composición del suelo, preferentemente rocas sedimentarias poco resistentes a la erosión y que suelen contener mucha arcilla.

Es un conjunto extraordinario paisajísticamente hablando, debido a que la escasa vegetación deja al descubierto un relieve de curiosas formas.

En el siguiente reportaje me gustaría ir añadiendo poco a poco más escenas de estos parajes tan singulares donde el esparto domina los suelos.