La Guillimona es la cima que da nombre a la esta sierra situada en el extremo norte de la provincia de Granada. Su cota alcanza los 2.064 metros de altura, lo que da lugar a un ecosistema de  alta montaña. Es un paraje que suele estar nevado en invierno y desde su cima pueden observarse las principales sierras del norte de la provincia como la Sagra, Castril e incluso la vecina sierra de Cazorla.

En sus laderas crecen ejemplares de pino  negral (Pinus pinaster) y laricio (Pinus nigra subsp salzmannii) de gran porte. Más cerca de la cima es posible ver gran cantidad de piornales, con su peculiar forma almohadillada para protegerse del viento, el frío y la nieve y sabinas rastreras (Juniperus sabina). Posee varios endemismos botánicos exclusivos de estas cumbres que pueden localizarse entre los pedregales y roquedos.

Son frecuentes los rebaños de ovejas, que son una de las fuentes económicas de la comarca, así como  los avistamientos de aves rapaces como el buitre leonado (Gysp  fulvus) y el águila real ( Aquila chrysaetos).

En la siguiente galería muestro algunas escenas observadas en esta sierra granadina.