Mirar el cielo por la noche y observar miles de estrellas brillando es una de las experiencias más fascinantes que el ser humano puede realizar. Si a ello se le añade el
aliciente de ver espectaculares meteoros dejando una bella estela luminosa en la cúpula celeste, entonces la experiencia se convierte en algo inolvidable.

Según la enciclopedia virtual de wikipedia: “Las estrellas fugaces son en realidad pequeños restos de cometas que pasan con frecuencia anual cerca de la Tierra. Al traspasar la atmósfera, se calientan y se desintegran generando ese espectro luminoso que dura un segundo aproximadamente. El color de la estela puede ser anaranjado, amarillo, verde, violeta e incluso rojo, dependiendo del componente principal de este trozo de roca.
Otros elementos a tener en cuenta son los llamado Bólidos, que son fenómenos de mayor intensidad que las estrellas fugaces y que además pueden generar un ruido parecido al de una explosión. Estos fenómenos son más raros y ocurren con menos frecuencia, eso sí, son mucho más espectaculares”

Cuando observo el cielo trato de evitar confundir estrellas fugaces con otros rastros luminosos provocados por el paso de aviones y satélites. Las estrellas fugaces duran de uno o dos segundos aproximadamente, en cambio los aviones y satélites dejan una luz continua que abarca un tramo muy largo del cielo

Hay periodos del año, donde se producen gran cantidad de estrellas fugaces en
determinadas noches. Esto es debido a que las partículas desprendidas de cometas y
asteroides cruzan la atmósfera terrestre de forma más o menos cíclica. De hecho, cada
lluvia de estrellas suele tener un lugar en el cielo desde donde parecen partir la mayoría
de meteoros; este lugar se denomina “Radiante“. El nombre de cada lluvia de estrellas
se asocia a la constelación donde se sitúa cada radiante y son las siguientes:
Las Cuadrántidas (Diciembre-Enero)
Las Líridas (Abril)
Las Eta Acuáridas (Abril-Mayo)
Las Delta Acuáridas (Julio-Agosto)
Las Perseidas (Julio-Agosto)
Las Oriónidas (Octubre-Noviembre)
Las Leónidas (Noviembre)
Las Gemínidas (Diciembre)
Las Úrsidas (Diciembre)
En mi caso, dejo a continuación algunas de las lluvias de estrellas de las que he podido obtener un registro fotográfico hasta la fecha. Espero poder ampliar estas observaciones en el futuro.