Observar el llamado “cielo profundo” me ha parecido siempre una aventura fascinante. Hace poco tuve la experiencia de fotografiar “nebulosas“, un tipo de objetos celestes formados por nubes de gas de hidrogeno y helio principalmente y que, según los expertos, son lugares donde se forman nuevas estrellas.

En esta entrada quiero compartir con vosotros la delicadeza y singularidad de este tipo de objetos que permanecen ocultos a nuestros ojos y que, gracias a la ayuda de elementos ópticos como los objetivos fotográficos o los telescopios, podemos ver con cierta claridad. Mi zona de observación por el momento son cielos rurales, donde la contaminación lumínica no es muy grande, aunque lo ideal es ir a cielos más oscuros situados lejos de núcleos urbanos y a mayor altitud.

En la constelación de Orión hay varias nebulosas interesantes, que iré tratando de fotografiar lo mejor posible con los medios de que dispongo. La nebulosa de Orión denominada M42 es uno de los objetos más bellos que pueden verse en esta constelación, se trata de una nebulosa de emisión. He podido fotografiar con algo menos de detalle por ahora: la nebulosa de la Flama, que también es una nebulosa de emisión, la famosa nebulosa de la Cabeza de Caballo que es una nebulosa oscura y la Nebulosa del Hombre corriendo que es una nebulosa de reflexión.

En la siguiente galería comparto algunas imágenes tomadas en diferentes espacios naturales de Granada, durante la noche y en donde aparecen algunas de las nebulosas pertenecientes a la constelación de Orión.